Ing Jorge Matute Remus
Hablaremos un poco sobre vida del Ingeniero Jorge Matute Remus que como algunos ya saben es una vida llena de proyectos espectaculares y hasta el día de hoy por todo ello, a un espectacular proyecto se le puso su nombre, algunas de sus obras como algunos de los planteles de la Universidad de Guadalajara, como el gran proyecto del que todo saben, el movimiento del edificio de TELMEX, también un poco de su vida en si y como fue que llego a ser lo que ahora recordamos, una gran motivación para la Ingeniería Civil.
Ing Matute Remus
Nació en Guadalajara el 17 de Febrero de 1912. Su
madre fue la Señora María Concepción Remus y su padre, Don Juan Matute Gil.
El joven Jorge Matute siempre tuvo la inclinación
hacia la ciencia. Cuando llegó el momento de tomar la decisión sobre qué
carrera estudiar se mostraba indeciso debido a su interés por la química. Fue
entonces cuando influido por los argumentos de Don Aurelio Aceves, amigo de su
padre y director de la facultad de Ingeniería, optó por la carrera de
Ingeniería Civil.
El 16 de Julio de ese mismo año, el pasante de
ingeniero Jorge Matute, ingresó a la Dirección Nacional de Caminos y empezó a
trabajar en la carretera México-Laredo.
El 20 de Agosto de 1935 realiza su examen profesional
con la tesis “Puente sobre el Río Coy”, cada uno de los sinodales le otorgó la
calificación de 4, la máxima de aquella época.
Después de rechazar un empleo en América del Sur que
le ofreció la Compañía de Petróleos “El Águila” decidió regresar a Guadalajara
para iniciarse como catedrático en la Universidad de Guadalajara y en el año de
1949 asume la rectoría.
En 1945 el ingeniero Guillermo Brockman lo invitó a
que se encargara de una novedosa construcción la cual consistía en un edificio
de siete niveles cuya estructura sería de concreto reforzado. No existían en
Guadalajara edificios de esa altura y nunca se había construido con esa
técnica. El Ingeniero Jorge Matute aceptó el proyecto y lo terminó al año
siguiente. Gracias a esta obra el ingeniero Matute comenzó a destacar como
constructor de primera magnitud.
La capacidad excepcional del ingeniero Jorge Matute
Remus para resolver problemas técnicos y urbanos se mostró de manera notable en
1950, cuando hizo posible la ampliación efectiva de Avenida Juárez al mover
doce metros todo el edificio de la Compañía Telefónica sin interrumpir ni un
momento la comunicación por teléfono de la ciudad. El Ingeniero Matute, con su
característica paciencia, explicó paso a paso el desarrollo de su idea. El
proyecto causó revuelo tanto en la Comisión de Planeación del estado como en la
propia matriz de la empresa telefónica en la ciudad de Nueva York. El ingeniero
Matute se rodeó de un preparado equipo de especialistas, en quienes depositó su
entera confianza para la fiel interpretación de sus ideas, criterios y
disposiciones. El trabajo se inició en Mayo de 1950 y se terminó en Noviembre
del mismo año
Por esta obra, y quizás también por otros
merecimientos, el gobierno de Francia le otorgó al ingeniero Matute, en 1951,
“Las Palmas Académicas de Francia.
Entre sus principales trabajos destaca la reubicación
del edificio de la Telefónica Mexicana, en la avenida Juárez, en el centro de
Guadalajara. El edificio, con un peso aproximado de 1700 toneladas, fue
desplazado doce metros de su alineación natural.
En Guadalajara existía una calle denominada Juárez,
cerrándola el antiguo edificio de la Penitenciaria del Estado y a espaldas de
dicho edificio se iniciaba una amplia avenida denominada Vallarta. Por el año
de 1927 el Gobierno decidió, dadas las necesidades de tránsito, demoler el
edificio de la Penitenciaria, quedando así unidas la calle Juárez y la Avenida
Vallarta.
La capacidad excepcional del ingeniero Jorge Matute
Remus para resolver problemas técnicos y urbanos se mostró de manera notable en
1950, cuando hizo posible la ampliación efectiva de la Avenida Juárez, al mover
12 metros (realmente 11.82m) el edificio de la Compañía Telefónica Mexicana,
sin interrumpir ni un solo momento la comunicación telefónica en la ciudad, ni
ninguno de sus servicios. Para que las operadoras tuvieran la confianza de
permanecer dentro del edificio y continuar sus labores mientras éste era
desplazado, el Ingeniero le pidió a su esposa, Doña Esmeralda Villaseñor de
Matute, que entrara al edificio con su hijo Juan Jorge de siete años, a
acompañar a las operadoras.

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