viernes, 7 de octubre de 2016

La vida y obra del Ing. Matute Remus.

Ing Jorge Matute Remus


Resumen

Hablaremos un poco sobre vida del Ingeniero Jorge Matute Remus que como algunos ya saben es una vida llena de proyectos espectaculares y hasta el día de hoy por todo ello, a un espectacular proyecto se le puso su nombre, algunas de sus obras como algunos de los planteles de la Universidad de Guadalajara, como el gran proyecto del que todo saben, el movimiento del edificio de TELMEX, también un poco de su vida en si y como fue que llego a ser lo que ahora recordamos, una gran motivación para la Ingeniería Civil.

Ing Matute Remus 

Nació en Guadalajara el 17 de Febrero de 1912. Su madre fue la Señora María Concepción Remus y su padre, Don Juan Matute Gil.
El joven Jorge Matute siempre tuvo la inclinación hacia la ciencia. Cuando llegó el momento de tomar la decisión sobre qué carrera estudiar se mostraba indeciso debido a su interés por la química. Fue entonces cuando influido por los argumentos de Don Aurelio Aceves, amigo de su padre y director de la facultad de Ingeniería, optó por la carrera de Ingeniería Civil.
El 16 de Julio de ese mismo año, el pasante de ingeniero Jorge Matute, ingresó a la Dirección Nacional de Caminos y empezó a trabajar en la carretera México-Laredo.
El 20 de Agosto de 1935 realiza su examen profesional con la tesis “Puente sobre el Río Coy”, cada uno de los sinodales le otorgó la calificación de 4, la máxima de aquella época.
Después de rechazar un empleo en América del Sur que le ofreció la Compañía de Petróleos “El Águila” decidió regresar a Guadalajara para iniciarse como catedrático en la Universidad de Guadalajara y en el año de 1949 asume la rectoría.
En 1945 el ingeniero Guillermo Brockman lo invitó a que se encargara de una novedosa construcción la cual consistía en un edificio de siete niveles cuya estructura sería de concreto reforzado. No existían en Guadalajara edificios de esa altura y nunca se había construido con esa técnica. El Ingeniero Jorge Matute aceptó el proyecto y lo terminó al año siguiente. Gracias a esta obra el ingeniero Matute comenzó a destacar como constructor de primera magnitud.

La capacidad excepcional del ingeniero Jorge Matute Remus para resolver problemas técnicos y urbanos se mostró de manera notable en 1950, cuando hizo posible la ampliación efectiva de Avenida Juárez al mover doce metros todo el edificio de la Compañía Telefónica sin interrumpir ni un momento la comunicación por teléfono de la ciudad. El Ingeniero Matute, con su característica paciencia, explicó paso a paso el desarrollo de su idea. El proyecto causó revuelo tanto en la Comisión de Planeación del estado como en la propia matriz de la empresa telefónica en la ciudad de Nueva York. El ingeniero Matute se rodeó de un preparado equipo de especialistas, en quienes depositó su entera confianza para la fiel interpretación de sus ideas, criterios y disposiciones. El trabajo se inició en Mayo de 1950 y se terminó en Noviembre del mismo año
Por esta obra, y quizás también por otros merecimientos, el gobierno de Francia le otorgó al ingeniero Matute, en 1951, “Las Palmas Académicas de Francia.
Entre sus principales trabajos destaca la reubicación del edificio de la Telefónica Mexicana, en la avenida Juárez, en el centro de Guadalajara. El edificio, con un peso aproximado de 1700 toneladas, fue desplazado doce metros de su alineación natural.

En Guadalajara existía una calle denominada Juárez, cerrándola el antiguo edificio de la Penitenciaria del Estado y a espaldas de dicho edificio se iniciaba una amplia avenida denominada Vallarta. Por el año de 1927 el Gobierno decidió, dadas las necesidades de tránsito, demoler el edificio de la Penitenciaria, quedando así unidas la calle Juárez y la Avenida Vallarta.

La capacidad excepcional del ingeniero Jorge Matute Remus para resolver problemas técnicos y urbanos se mostró de manera notable en 1950, cuando hizo posible la ampliación efectiva de la Avenida Juárez, al mover 12 metros (realmente 11.82m) el edificio de la Compañía Telefónica Mexicana, sin interrumpir ni un solo momento la comunicación telefónica en la ciudad, ni ninguno de sus servicios. Para que las operadoras tuvieran la confianza de permanecer dentro del edificio y continuar sus labores mientras éste era desplazado, el Ingeniero le pidió a su esposa, Doña Esmeralda Villaseñor de Matute, que entrara al edificio con su hijo Juan Jorge de siete años, a acompañar a las operadoras.
Este movimiento fue necesario para la ampliación de una de las avenidas más importantes en la ciudad de Guadalajara. La obra se inició en mayo de 1950 y se terminó en noviembre del mismo año, con un costo de $1 millón de pesos. El movimiento en sí del edificio se realizó en cinco días

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